El recuerdo de Marnie

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El recuerdo de Marnie (Omoide no Marnie, 思い出のマーニー) dirigida por Hiromasa Yonebayashi y producida por el Estudio Ghibli, se estrenó en 2014 en Japón y ha sido nominada a los Premios Óscar de este año. Como curiosidad, se trata de la vigesimosegunda película de Ghibli y el segundo film dirigido por Yonebayashi para Ghibli (la primera fue Arriety y el mundo de los diminutos). El recuerdo de Marnie es una adaptación de la novela homónima escrita por  Joan G. Robinson.

La película nos presenta a Annie, una niña algo asocial a quien le cuesta muchísimo hacer amigos y relacionarse con la gente y que además tiene asma. Después de un ataque de asma, su madre y su doctor deciden enviarla con sus tíos a un pueblo rural entre Kushiro y Nemuro. Allí, Annie descubrirá La Casa del Pantano y a Marnie. Ambas niñas guardan grandes secretos que serán el eje que vertebrará la película.

Las primeras imágenes de la película son apabullantes. La calidad de la animación es puro Ghibli. Con unos paisajes impresionantes, personajes muy bien definidos y con movimientos muy naturales y con colores que ayudan a la completa inmersión en la historia. Uno no deja de sorprenderse cada vez que ve una película producida por el estudio Ghibli. Si ya el año pasado quedé realmente impresionado con Kaguyahime y su espectacular animación, este año se ha vuelto a repetir la experiencia. Aunque con peros. El recuerdo de Marnie es una película descafeinada, y aseguraría que quizá la que menos me ha gustado de todas las que he visto de Ghibli (contando que me faltan bastantes por ver).

El ritmo de la película es bastante irregular y tiene algunas argucias argumentales que me han dejado un sabor agridulce al terminar de verla. La trama presenta una serie de misterios para los cuales apenas tenemos si quiera pistas y  hasta muy avanzado el film no se revelan algunas de estas dudas de una forma un tanto “chapucera”, ya que es por medio de un infodump. Esto da la sensación de que la estructura de la trama no ha estado bien pensada y que el guion cojea. No he leído la novela, pero creo que un guionista debería saber que estos detalles se pueden corregir en una adaptación. Aún así y hasta ese final, la película es interesante y las intrigas nos mantienen enganchados. Como he dicho, el ritmo es irregular pues, al no presentar pistas o al no ir revelando apenas nada de esos misterios presentados, el espectador empieza a perder interés en la historia.

El recuerdo no Marnie tiene una animación espectacular, digna de una nominación a los Óscar y a falta de ver Miss Hokusai y El chico y la bestia, esta ha sido la película mejor animada que hemos visto este año (aunque sea pronto decirlo). Por desgracia la trama no acompaña la calidad de la animación, enormemente superior. Además de la impresionante banda sonora, compuesta por Joe Hisaishi. Una vez más, a través de sus melodías nos transporta a otro mundo, a un lugar lejano que a la vez se vuelve tan cercano. A pesar de ese fallo argumental, no dejéis de ver el nuevo film de animación de Ghibli, pues solo por el impacto visual de sus imágenes, acompañadas de una banda sonora excelente, son suficiente razón para dedicar casi dos horas de nuestras vidas.

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