Este cliché me suena: 10 tópicos del shojo

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Como lectora de shojo asidua, me da la sensación de que ya he leído todo lo que podía leer sobre el manga shojo. Y es que aunque las historias de amor adolescente pueden ser divertidas y a veces, originales, normalmente nos encontramos con estructuras repetitivas, escenas muy manidas y personajes rebosantes de clichés. Lo que más me fascina de este género, sin embargo, es la capacidad que tenemos los lectores de engancharnos (la mayoría de las veces) a este tipo de historias, pese a que sepamos como van a acabar y, muchas veces, todo lo que va a pasar.

Hoy os quiero hablar de los cliché en el manga shojo. Ha sido duro elegir solo 10, pero todo aquel que haya leído un par de mangas de este género podrá reconocer muchas de las cosas que comento a continuación.

Las chicas son tontas

En serio, todas las protagonistas de las series shojo son estúpidas. Pero no porque no sepan pensar en casi otra cosa que no sea su enamorado o porque sus padres eran hermanos… Pero en un manga shojo no puede faltar ese momento de desesperación en el que llegan los examanes parciales o finales y la protagonista ve que ha suspendido o tiene una nota pésima. Sobre todo porque luego vendrá el chico guapo y siempre inteligente (casi por accidente) que les dará clases particulares hasta las tantas de la noche. ¿Y quién se resistiría a alguien así?

Hasta las protagonistas que son inteligentes y sacan muy buenas notas lo son porque han trabajado mucho, se esfuerzan hasta la saciedad para quedar siempre segundas ante el chico guapo que casi no ha estudiado. ¿Machismo? ¿Dónde?

Hasta un personaje tan genial como Miyazawa tiene que esforzarse mucho para sacar mejores notas que Arima. (Karekano)

Amor a primera vista

Imaginaos que sois una adolescente de 16 años que justo va a entrar en el instituto y que de repente, en las taquillas o en la entrada o en la ceremonia o justo en el asiento de al lado, os encontráis al hombre más atractivo, inteligente, interesante y algo misterioso que hayáis visto en vuestra vida. Da igual si no habéis hablado con él, da igual si sus únicos temas de conversación son el capítulo de Sálvame japonés del día anterior o lo próximo que va a comer… Te vas a enamorar de él. El interior está sobrevalorado.

Escenas de encuentros así son muy típicas. (Imadoki)

Besos accidentales

Si algo me ha enseñado el manga shojo es que las escuelas japonesas son lugares peligrosos. Si miramos el ratio de accidentes que sufren las protagonistas en los pasillos, aulas o escaleras podemos ver que realmente, su esperanza de vida es muy baja. Y es que la posibilidad de acabar cayendo para ser rescatada por un príncipe azul es tan alta que pasa un par de veces por manga. Y si acaba con beso accidental que hará que los protagonistas se sientan incómodos y avergonzados (pero felices por el beso, por supuesto), aún mejor.

Aunque tranquilas, si no hay beso accidental, llegará el momento en el que el protagonista bese a la fuerza a la chica. Porque no hay nada más sexy que los besos forzados.

Una forma muy casual de caer, sí señor. (True Love)

Superhéroe escolar

Va con la anterior y es que un gran porcentaje de las protagonistas son patosas o despistadas y eso hace que acaben cayéndose con facilidad en los sitios. ¿Y quién mejor que el chico guapo para salvarlas? Ahí estará siempre, aunque la chica no esté en el instituto. Vamos, si es que seguro que la salvaría aunque la chica estuviera en Pekín. ¡Quién tuviera un radar tan acertado como el de estos chicos!

Un héroe escolar no es un buen héroe si no lleva a la chica como si fuera una princesa. (Ao Haru Ride)

Declaración fallida

Y después de los besos accidentales y los rescates a último momento, la chica (o en raras ocasiones, el chico también) sabe que quiere declararse. Como hacer algo así es un momento muy importante en la vida, preparan la situación, analizan el ambiente o esperan a una festividad y entonces atacan. No falla. Lo que sí falla, en el 98% de las ocasiones, es la declaración en sí. Da igual qué sea lo que lo interrumpa: un amigo, un padre, un gallo, un cadáver… sea lo que sea, algo se interpondrá entre ellos.

Ah, malditos spamers… (Kimi ni todoke)

Va de tríos

Pero poco a poco vamos avanzando. La relación de los dos protagonistas parece a punto de caramelo y como lector estás a punto de abrir el champán para celebrar su amor eterno y celestial cuando ah… aparece el tercero en discordia. O quizá ha estado ahí, pero entonces tiene más fuerza. Da igual si es una chica enamorada del protagonista o el mejor amigo de él, que descubre que está enamorado de ella desde siempre… Donde caben tres, caben cuatro.

¡Y si se pelean por la chica, mucho mejor! (Heroine Shikkaku)

Mejor amiga

Y es que sin la mejor amiga (en muchas ocasiones puede hacer mitosis y convertirse en dos mejores amigas, pero su papel es exactamente el mismo) la protagonista ya se habría rendido. Pero ahí está ella, para apoyarla en lo que sea, para intentar que no se rinda con este amor que la está torturando. No puede faltar la escena de “pijama party”, “karaoke” o simplemente de comidas con bonitos bentos en el aula de clase mientras la conversación gira alrededor, siempre, de ella y el chico en cuestión.

Esos personajes secundarios clónicos del shojo… (Hirunaka no Ryuusei)

El año de la marmota

Porque sí, señores, los años escolares están programados exactamente igual en todas las escuelas y eso hace que los mangas también. El evento escolar deportivo, el festival escolar (donde sí o sí habrá un café o una casa encantada y disfraces absurdos), las vacaciones de verano (con escena de playa y de fuegos artificiales incluidas en el pack), Navidad y San Valentín. Normalmente el resto del año tiene poca importancia, pero estos eventos marcan siempre escenas de la trama en las que, de una manera u otra, la relación de los protagonistas avanza.

¿El sueño de toda chica shojo? Un ramo de rosas por su cumpleaños. (Koukou Debut)

Chico darks

Ah, el misterio. Es un hecho sabido por toda lectora de manga shojo que a las jovencitas protagonistas les encantan los chicos oscuros, con pasados misteriosos y que tienen un aura de rechazo a su alrededor. Si es amable y distante o el príncipe del instituto, mejor. Y si encima trata mal a la protagonista, enhorabuena, te has encontrado con el manga shojo de los mangas shojos.

Padres borrachos, huerfános, hermanos extraños, pasados traumáticos… da igual lo que sea, algo oscurecerá la preciosa y adorable sonrisa del protagonista.

Cuando están enfadados o pensando en su lado oscuro siempre ponen cara de estreñimiento. (Kaichou wa maid sama)

Nekomanía

Lo único más adorable que el protagonista masculino es el protagonista del manga masculino sujetando un cachorrito de gato o de perro que acaba de encontrarse abandonado en la calle. En serio, el gobierno japonés debería preocuparse por la alta tasa de abandono animal que sucede curiosamente siempre cerca del instituto al que acuden ambos protagonistas.

Haru tiene la mascota más original. (Tonari no Kaibutsu-kun)

Nota: He tenido que recurrir a imágenes de scan (algunas veces sin traducir) por querer enseñaros escenas que ejemplifiquen los clichés y por no tener fotografías de mayor calidad.

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6 comentarios

    • Todos los géneros están llenos de clichés, pero es que el shojo se lleva la palma jaja.
      Me alegro que te gustara la entrada!

  1. Florencia on

    Lo que me rei con tu articulo :p no se porque, aun con todos sus cliches y lo predecible que es, sigo amando los mangas shojo.

    • La verdad es que a mi también me encantan y sigo leyéndolos aunque se hagan super previsibles. No tenemos remedio jaja.

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