Why don’t you play in hell? de Sion Sono

0

Why don’t you play in hell?” es la primera producción que he visto de Sion Sono, un director que hasta entonces había sido desconocido para mí. Si os soy sincera, no estaba muy segura de que me encontraría en este visionado, excepto de cierta locura japonesa que me llamaba la atención. Sin embargo, la película de Sion Sono me ha sorprendido gratamente desde el primer fotograma.

Explicar la trama de “Why don’t you play in hell?” puede ser un proceso algo complicado, pues Sono juega aquí con varias historias que se entrelazan entre ellas a medida que avanza el film. En una primera parte Sono nos presenta las diferentes facciones de esta película, los dos grupos yakuza, en una guerra eterna, la pequeña Mitsuko Muto, hija del jefe de uno de estos grupos y con una tierna carrera como actriz y un grupo joven de cineastas aficionados que descubren la nueva promesa del cine de acción.

Estos hilos, que de entrada parecen algo desconectados entre sí, se van entrelazando en escenas hilarantes y llenas de una inverosimilidad  creíble. Sono cuida mucho los detalles y en la película va dejando migas de Gretel que como espectador vamos recogiendo sin saber muy bien a dónde nos conducen. La película está cargada de un tono irónico que se ríe de sí mismo: tanto de los personajes, estereotipados según lo que se espera de su papel, como de las escenas que se van sucediendo y que aceptamos con una sonrisa desde el principio sin dificultades.

Sono además hace un homenaje a los films de samuráis, de luchas sangrientas y también al propio cine, a la búsqueda de una identidad como cineasta. Estos dos temas, los dos principales temas, se mezclan muy bien con el tono de la película. El propio autor reconoce las influencias de Kill Bill en su película, que no pasan desapercibidas ni por la cantidad ingente de sangre utilizada que el mismo Tarantino envidiaría, ni por el vestido amarillo y negro que usa uno de los personajes (que busca también homenajear a Bruce Lee),  ni por el desenlace brutal que puede recordar al autor americano. Y la película es un homenaje en sí misma cuando nos habla del cine, de querer grabar algo épico, que merezca la pena, algo que se aleje de las películas convencionales aunque esto suponga acabar con todo lo demás. Esta idea, reflejada en los jóvenes cineastas, nos llega a emocionar como espectadores.

Sono se toma su tiempo para hacer las cosas bien, aunque a los fans del gore la película pueda parecerles lenta: La introducción en forma de flashback se alarga también en la actualidad durante más de una hora. De esta forma, logra presentar a todos los personajes, hacerlos reales y en su inverisimilidad, también los hace carismáticos y atractivos para el público. Tanto los yakuzas que siguen fielmente a sus jefes (pese a las ideas locas de estos), como los jóvenes cineastas, como Mitsuko y su enamorado por un día.

Las dos horas de escenas sangrientas, hilarantes situaciones y personajes alocados que nos regala Sono están cuidadas hasta el mínimo detalle en cuanto a color, composición y fotografía y eso solo hace que disfrutemos más de la película. A todos aquellos a los que Tarantino roba el corazón, veréis que Sono no se le queda atrás ni mucho menos, todo el contrario.

Share.

About Author

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.