Hokusai. Cien vistas del monte Fuji, de David Almazán

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Quien más, quien menos, conoce o ha escuchado hablar de “Hokusai” cuando se mencionan las artes plásticas japonesas. Quien más, quien menos, conoce el Fuji, icono del país japonés. De hecho, existe una obra concreta que convirtió a Hokusai en inmortal, y a esta obra en un icono cultural: La gran ola de Kanagawa. Una obra que en realidad trataba sobre el Fuji. La editorial Sans Soleil nos presenta Katsushika Hokusai. Cien vistas del monte Fuji, firmado por David Almazán Tomá. Un libro sobre arte y sobre cultura, que trata de desentrañar los secretos que giran alrededor de estos cien grabados que Hokusai le dedicó al Fuji.

Cien vistas del monte Fuji¸ es probablemente la obra (aunque engloba cien grabados) más conocida y emblemática de Hokusai. La mencionada La gran ola de Kanagawa¸ pertenece a una obra anterior donde el Fuji ya era protagonista: Treinta y seis vistas del monte Fuji. Hokusai demuestra cierta obsesión por este volcán dormido, pues estaba cerca del final de su vida cuando se dedicó a crear estas cien estampas. Como nos cuenta David Almazán en el libro, Hokusai publicó este proyecto en tres partes, en 1834, en 1835 y en 1849. Como historiador del arte, Cien vistas del monte Fuji se suele estudiar como una obra final y culmen del autor japonés, pero no es sino una expresión de lo más potente de Hokusai, toda su experiencia y vivencias se ven reflejadas en estos grabados donde el aspecto técnico (ilustración y composición) son brillantes y destacan sin necesidad de alabarlos.

Hokusai, en estas Cien vistas de monte Fuji trata todos los temas posibles alrededor del monte: la mitología alrededor del mismo, la vida cotidiana que sucede en torno al Fuji, el clima del propio país, y los caminos y rutas que lo marcan y rodean. Pero el valor artístico de esta obra no es exclusivo de su habilidad y casi perfección técnica, sino que contiene un componente cultural y antropológico casi inigualable. La cantidad de estampas cotidianas que refleja nos permiten revivir con gran viveza el contexto de aquellos tiempos.

La edición de Sans Soleil es sobresaliente, ya que no solo compila los tres volúmenes que se publicaron por separado en un primer momento, sino que contiene una introducción extensa y muy útil, además de comentarios sobre cada una de las cien estampas de David Almazán. Las estampas están en blanco y negro, y la calidad del papel y las imágenes es alucinante. Todo esto convierte a Cien vistas del Fuji, de Hokusai, en una edición magnífica.

Gracias a la edición de Sans Soleil tenemos una introducción que no solo nos contextualiza la vida de Hokusai, sino que además nos permite entender el fenómeno artístico conocido como Japonismo, que en resumidas cuentas es la influencia de todos los objetos artísticos japoneses que en el siglo XIX inundaron Europa. Hokusai, por lo tanto, se volvió un artista conocido en todo el globo. Es de agradecer una apuesta tan arriesgada por parte de la editorial, pero a la vez tan necesaria y por qué no decirlo, obvia. Es cierto que Taschen edita sobre arte, y que sobre Hokusai ya hay libros, pero si algo nos permite el ensayo en la literatura es ofrecer voz a otros autores y estudiosos de la materia, y en este caso, David Almazán demuestra ser todo un erudito en la materia. Una edición de lujo, pero que a la vez es perfecta para regalar. Cien vistas del monte Fuji es una edición tan única como magnífica, puro objeto de coleccionismo y de deseo. Un homenaje a lo que significó el Japonismo en su época.

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