En el barco de Ise, de Suso Mourelo

0

Hay algo de fascinante, de mágico, en leer la crónica del viaje de alguien con cierta sensibilidad. El modo en que perciben las cosas, las diferencias, los detalles. Si a eso le sumas que el escenario de la crónica es Japón, todo adquiere un nuevo nivel de interés. En el barco de Ise, de Suso Mourelo (La línea del horizonte, 2017) es una de estas crónicas, una bitácora de viajes que esconde mucho más que simples experiencias personales en un país con una cultura que nos apasiona.

Suso Mourelo es durante todo el libro, un viajero. No es un turista, no es un japonés, no es nada más que un viajero. Alguien que camina por tierra extraña y observa, absorbe experiencias (y sake). Sí, porque el sake se convierte durante el viaje en una especie de bebida espiritual, el alma de un país en el vino de arroz. Beber sake se convierte en un ritual. Y caminar por el país, alimentar la curiosidad por una cultura tan distinta alimenta lo que el sake ya ha saciado. Suso Mourelo, antes de emprender el viaje que se narra en En el barco de Ise, expone: «Esos pobladores van a ser el domicilio de mis miradas; sus palabras, el rumor de mis oídos. Ahora solo deseo vagar. Ser vagabundo, como los monjes y los poetas, antes de partir a donde empieza el viaje». La peregrinación, el deambular, el viaje cuya única finalidad consiste en aprender, en adquirir experiencia es el motor de este viaje y de este libro.

Mourelo se plantea un viaje siguiendo las sendas que recorrieron algunos autores japoneses como Yukio Mishima, Junichiro Tanizaki o Yasunari Kawabata. Uno puede imaginar un viaje literario, pero más allá de esto, se trata de una ruta que persigue la búsqueda de la belleza del modo en que lo haría un japonés. En la naturaleza, en el de cada persona durante su aislamiento en ese mismo viaje, en la luz, en los bosques, en la vida, en las ideas. La humildad hacia el otro, el respeto y la tolerancia, son conceptos que Mourelo comprende durante su viaje por Japón. Todo ello termina traducido en la escritura de esta crónica. Es curioso cómo Mourelo expone la dificultad de expresar ciertos conceptos en palabras. Cierta melancolía mezclada con la modernización. La delicadeza de los principios de Thoreau se convierten en un poema, en un haiku. Para Mourelo la solución es definirlo en la menor cantidad de palabras posibles que expresen lo máximo. Minimalismo ante la belleza. En el barco de Ise, es un viaje a la meditación y un homenaje al lenguaje. Una mirada hacia aquello bello que nos rodea (y que no es necesario ir a Japón para observarlo). La Línea del Horizonte presenta con este En el barco de Ise un viaje mágico que me ha cautivado. Cabe destacar la edición con una tipografía muy cómoda de leer y un diseño elegante. Y con esto termino. En el barco de Ise, imitando el estilo minimalista de Mourelo, es un viaje. Uno inolvidable.

Share.

About Author

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.