Siete cuentos japoneses, de Junichiro Tanizaki

0

Junichiro Tanizaki es uno de los autores de los que más hemos hablado en El peso del aire. El elogio de la sombra, La historia de un ciego, La vida enmascarada del señor de Musashi, Sobre Shunkin, El club de los gourmets y Cuentos de amor. En otras palabras, Tanizaki nos fascina. Junto a Osamu Dazai y Yukio Mishima, es de nuestros autores preferidos (aunque esto es peligroso, ya que suele cambiar). A menudo hemos recomendado comenzar a leer a Junichiro Tanizaki por sus relatos, y aquí os traemos un estupendo ejemplo, la editorial Atalanta acaba de publicar Siete cuentos japonesesque, como el propio título indica, recoge siete relatos de autor. Como algún lector observador habrá visto, el libro tiene el mismo título que la edición de Siruela que recoge también siete cuentos del mismo autor, pero no os preocupéis, los relatos de este volumen no son los mismos.

Para aquellos que quieren comenzar con Tanizaki, os avisamos de antemano. Su obra es estrafalaria, extraña y para nada lo que os esperáis. Es refinada, como la obra de Kawabata, pero contiene elementos macabros como los que caracterizan la obra de Ryû Murakami. Se fija en lo bello y en lo oscuro, y hace una mezcla en la que ambos convergen y cristalizan. Estos Siete cuentos japoneses son un gran ejemplo de su estilo narrativo, los cuales son: “El bufón” (1911), “El espía alemán” (1915), “Los dos novicios” (1918), “En el camino” (1919), “Los pies de Fumiko” (1919) “Nostalgia de mi madre” (1919) y “Los techos rojos” (1925). Como ya hemos comentado en otras reseñas, Tanizaki es un autor que hasta no hace mucho, había quedado en la sombra de otros autores más potentes y más populares como los ya mencionados Mishima, o Kawabata (y en la última década, Haruki Murakami), pero cuya obra ha tenido un impacto y una importancia en la literatura enorme.

Junichiro Tanizaki ha tocado una infinidad de temas (remitimos a las reseñas anteriores), pero la sensualidad, la tradición y la búsqueda de la belleza han sido siempre temas troncales en toda su obra. Choca notar como muchos de sus relatos tratan sobre fetiches sexuales, y relaciones fuera de lo común. De hecho, el fetiche de Tanizaki con los pies tiene referencias en casi todos sus textos. Sí, algunos ya habréis relacionado esto con el relato “Los pies de Fumiko”, un relato encajado en la primera etapa del escritor en la que sentía una gran fascinación por el mundo occidental (interesante notar su cambio de perspectiva en El elogio de la sombra). En este relato se nos presenta a un joven estudiante que le escribe a un famoso escritor (probablemente el propio Tanizaki) y le cuenta una historia en la que recibe la invitación de un rico anciano para visitarle a su villa de Kamakura, donde vive con Fumiko, una geisha. La intención del anciano es que el joven pinte al óleo a la geisha. De aquí se desencadena un triángulo amoroso y el resto tendréis que leerlo.

Junichiro Tanizaki parece un autor en constante conflicto con la escritura. Percibe la belleza, pero no se siente capaz de reflejarla por completo en sus escritos, o de que el lector pueda percibirla a través de las palabras. Esto adolece algunos de sus textos, sobrecargados de descripciones innecesarias, pero añade una nota de color a la personalidad del autor, y a una de sus filias como escritor. Otro relato interesante de Siete cuentos japoneses es “El espía”, donde Tanizaki hace hincapié en la voluptuosidad de las mujeres occidentales. Os dejo el fragmento:

En cierta ocasión, me planté en medio de un grupo de diez mujeres rubias, de ojos azules, muy blancas y jóvenes. Se me erizó la piel, de una forma por demás extraña y exquisita. Al notar las palpitaciones intermitentes de los apetitosos senos de aquellas damas tan hermosas y elegantes, que vestían vaporosas blusas veraniegas de telas muy finas, ceñidas a sus senos de pezones erectos y divinos, colmados de músculos plenos de vida, me extravié en un delicioso jardín florido allá, en un lejano y exótico país…

En conclusión, Siete cuentos japoneses es una perfecta puerta de entrada al mundo literario de Tanizaki, poblado de obsesiones sexuales, de relaciones amorosas extrañas y de muchas sombras. Porque en la sombra se esconde la belleza. Atalanta presenta una fascinante selección de textos traducidos del japonés por Ryukichi Terao que no podemos dejar de recomendar si queréis conocer a uno de los autores de la literatura nipona más interesantes y fascinantes. El mundo de las sombras es el mundo de Tanizaki.

Share.

About Author

Deja un comentario