La pequeña forastera: Siúil, a Rún, de Nagabe

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Las fabulas e historias de los cuentos tradicionales incluyen en bastantes ocasiones una relación entre un joven humano y una bestia o animal. Es un tándem clásico del género fantástico, un arquetipo del cuento tradicional que funciona. Mientras que la figura humana suele tener un carácter amable e inocente, bondadoso y cariñoso, es la bestia la que representa un rol agresivo, tosco y habitualmente distante. La clave de La pequeña forastera: Siúil, a Rún (ECC Ediciones, 2017) radica en darle un giro a este cliché. Nagabe construye una bestia refinada y amable, que trata de cuidar de la inocente humana que tiene a su cargo, mientras que los humanos ejercen la fuerza bruta sin aparente motivo.

La pequeña forastera

En este primer volumen de La pequeña forastera: Siúil, a Rún conoceremos a Shiva y el Doctor. La primera es una joven niña humana que espera el regreso de su tía de la que nada sabemos. El segundo, una bestia que pertenece a un mundo oscuro y maldito que desconocemos por completo. Ambos conviven en un páramo del Exterior, donde habitan seres oscuros que pueden maldecirte con solo tocarte. Un primer volumen que nos introduce en el misterioso mundo de fábula que ha construido Nagabe para su historia.

El nombre del mangaka, Nagabe, no resultará conocido para nadie, dado que esta publicación significa su estreno editorial a este lado del charco. Editado originalmente en Mag Garden, subsidiaria de Production I.G., nos llega esta serie de 4 volúmenes gracias a la editorial ECC Ediciones. La historia esconde algo oscuro y enigmático detrás de una corteza amable, con un arte que recuerda más al cuento ilustrado clásico que al propio manga. El propio autor tiene un espacio en Tumblr donde podéis pasar varias horas admirando las preciosas ilustraciones que compone del mismo estilo, algunas con los mismos personajes.

La pequeña forastera

Este primer tomo de La pequeña forastera funciona como una presentación. El contexto fantástico se va llenando de detalles mientras conocemos a los dos protagonistas de forma sencilla y tranquila. Las respuestas van llegando poco a poco, ya que Nagabe juega muy bien con la intriga y suelta las perlas de información en el debido momento, sin que te des cuenta. La narración transcurre de forma amable y sosegada, como si fuera un slice of life, pero con cierto aire de inquietud y tristeza. Termina el primer volumen a modo de cliffhanger, dejando al lector impaciente por un segundo volumen que se publica este mismo 14 de noviembre.

El cuento de hadas de Nagabe es tan rico como imaginativo. Rodea toda la historia de una luz oscura que trastoca lo habitualmente establecido. La figura de la bestia, que se supone malvada, está cuidando de una inocente niña en un peligroso páramo. Mientras, vemos como una banda de soldados que supuestamente que luchan por el bien, van a la búsqueda y captura de cualquiera ser en el Exterior para exterminarlo sin piedad. Un juego de contrastes que cobra interés conforma avanza la lectura del tomo, sobre todo, por intentar desenmascarar los motivos de dichas actitudes.

La pequeña forastera

Supongo que a algunos como yo les picará la curiosidad sobre que significa el subtítulo “Siúil a Rún” tras la lectura. Es una canción tradicional irlandesa del S. XVII que trata sobre las lamentaciones de una mujer tras la partida de su amante a la guerra. De momento no tiene relación con la trama, pero quiero apostar a que será algo relevante en el futuro de la serie. O al menos, me gustaría que así fuera. También podemos pensar en el nombre de Shiva como la deidad hinduista que representa la destructora del mundo, pero de momento, tampoco tiene relevancia alguna. Ya se sabe que a veces las historias y nombres en las que se inspiran los creadores son inesperados.

La característica que hace aún más atractiva La pequeña forastera es su arte. Nunca tan bien encajó la frase hecha: “te entra por los ojos”. El dibujo de Nagabe es sencillo, amable y muy personal. Crea atmósferas intrigantes jugando con la dualidad entre blancos y negros. Además, el diseño de personajes es particularmente interesante. Solo con él, Nagabe es capaz de crear una especial dicotomía entre el mundo de Shiva y el propio Doctor. Shiva con su vestido blanco y botas de lluvia representa la inocencia, mientras el cornudo Doctor con su traje negro, mostrando sus emociones a través de sus ojos, vive la cruda y dolorosa realidad.

La pequeña forastera

El primer tomo de La pequeña forastera ha supuesto toda una revelación entre el amasijo de publicaciones para el Salón del Manga en Barcelona. Una introducción adorable, divertida y trágica con una gota de tristeza que te mantiene pegado a sus bellas páginas. Poco sabemos de qué rumbo puede tomar la historia en los tres volúmenes restantes, pero todos los lectores queremos descubrir que va a ocurrir con esta peculiar y adorable pareja.

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1 comentario

  1. ELIS CARDENAS on

    Me parece interesante y me encantaría obtener este libro, sólo lo vende en Barcelona? Vivo en Venezuela.
    Sldos

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