El tercer asesinato de Hirokazu Koreeda.

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El pasado 27 de octubre se estrenó en España la última obra del afamado director japonés Hirokazu Koreeda: El tercer asesinato (Sando-me no satsujin; 三度目の殺人) (Golem Distribución). Una interesante apuesta, teniendo en cuenta las preferencias del director en los últimos años. Hasta ahora el género predilecto de Koreeda ha sido el “shomin-geki” (庶民劇), es decir aquellas obras que representan la cotidianidad o vida real. Como tal, el valor de esta película puede residir en la cita textual de uno de los personajes: “Si nos cuesta entender a la familia imagina un extraño”, y es que en esta ocasión es la necesidad de conectar a nivel personal con su cliente lo que vuelve loco a Shigemori, en una búsqueda de la absolución de los cargos de asesinato que pesan sobre Misumi.

Con este título el director se ha atrevido con el thriller policial, conservando actores que han participado en sus trabajos previos, como Suzu Hirose (en Nuestra hermana pequeña) o Masaharu Fukuyama (en De tal padre tal hijo). Un género quizá más fácil de digerir para la audiencia extranjera, pero no apto para todos los directores. Y es que, el estilo único de Koreeda ha cohibido toda tensión en el guion. En pocas palabras: las pinceladas de suspense vienen dosificadas con la melancolía y humanidad propias del director. Por un lado, esto hace que pierda la magia propia del género, pero por otro aporta una visión pensativa muy refrescante, en una película empapada de existencialismo, injusticia e incertidumbre.

El tercer asesinato

El tercer asesinato se siente como una crítica social al sistema judicial y penitenciario japonés. Aunque, Koreeda es reacio a considerar sus películas como “juicios de valor”, como dejó claro en su entrevista con Mark Schilling en 2011, y cito textualmente: “I don´t like films that have a social message”. Entonces, es posible que simplemente nos muestre un suceso y sus consecuencias, para que nosotros pensemos más allá. Y es que según Koreeda, sus películas no son demasiado “domésticas” o japonesas, pues intenta representar situaciones donde podamos empatizar, independientemente de nuestra nacionalidad.

¿Cuál es el tema que más he visto reflejado en el guion? Sin duda, la pena de muerte y la “funcionarización” o monetización del sistema judicial. Son sin duda las estrellas de la película, donde se dejan caer cuestiones como: ¿por qué un grupo de gente tiene derecho a juzgar si alguien merece morir o no, pero no una persona basándose en esos mismos valores cívicos?, ¿deberían algunas personas no haber vivido nunca, porque reciben mucho dolor, o precisamente porque causan daño?, ¿debe un abogado defender a su cliente porque lo cree inocente, o porque ha sido contratado para ello? Siendo la segunda opción la correcta, ¿cuál es el objetivo de su trabajo, si carece de honestidad?, y como tal: ¿realmente los abogados van en un mismo barco llamado “justicia”?

De algún modo, cuando creemos que la razón del asesinato puede ser la venganza al puro estilo Park Chan Wook en su famosa trilogía, es el deseo de justicia, combinado con el deseo de borrar sus errores en el pasado, lo que llevará a Misumi a esta decisión. Como tal, la nieve se convierte en una figura retórica que enlaza los inviernos que éste pasaba con su hija en Hokkaido, con el rastro de la incineración de la víctima. Es decir, es un hilo conector, una forma de expiar su incapacidad como padre al tomarse en esta ocasión la justicia por su mano. Y es que como dice Misumi: “Todos cierran los ojos, hay que hacer como que no ves cosas para poder vivir”. Como tal, éste ha sido últimamente incapaz de dejar libre a un hombre, tras descubrir los múltiples actos de violación que había cometido con su propia hija.

El tercer asesinato

¿Cuáles son otras alusiones visuales que creo haber encontrado en la película? Los momentos de mayor apertura y entendimiento entre el abogado y el defendido en la penitenciaria, pues en una escena el cristal prácticamente desaparece entre ambos, mientras que en otra el reflejo de ambos rostros se fusiona, en el preciso instante en que Shigemori conoce la verdad. Así mismo, la chaqueta roja de la joven, un recurso visual que nos recuerda a La lista de Schindler, como una alusión directa en la cultura japonesa a la carne y la sangre, pero también la fuerza, y es que Suzu presenta gran valentía con sus decisiones. También, podría mencionar que en el budismo la incineración es un rito fundamental tras la muerte de una persona, con lo cual un asesinato seguido de una incineración (por parte del asesino) le priva a su familia de llevar a cabo este paso. Por lo tanto, es un referencia al respeto y humanidad que se le priva a la víctima. Finalmente, destacar una alusión que encuentro particularmente bonita, y es que al inicio de la película se define a Misumi como un ser vacío como una vasija. Una forma de hacer referencia a su falta de humanismo y personalidad; una realidad que da un giro de 180º, para hacernos entender que es más bien una vasija vacía de esperanza y el entendimiento de otros, y llena de rabia y extenuación por aquellos que no hacen nada al respecto, cerrando sus ojos.

El tercer asesinato

A grandes rasgos, ha resultado ser una película fantástica, que se desvía sutilmente de género original, no aportando gran cosa al suspense, pero despertando en el espectador una serie de dudas sobre la auténtica justicia y el valor de la vida humana, que no es poco.

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