Japón, el paisaje del alma, de Inazo Nitobe y Rudyard Kipling

3

Japón, el paisaje del alma es una curiosa obra publicada por Círculo de Tiza (2016) y traducida por Ulises Ramón y Marian Montesdeoca. Combina dos textos de dos autores totalmente distintos tanto en interés cultural como en ideas: el japonés Inazo Nitobe y el inglés Rudyard Kipling. La edición de Círculo de Tiza contiene un fragmento de la obra De mar a mar de Kipling además de la famosa Bushido de Nitobe. Es curioso porque justo en 2017 la editorial asturiana Satori publicó una nueva edición de Bushido. Pero volviendo a Japón, el paisaje del alma, podríamos resumir en que se trata una obra de contraste que busca mostrar con una intención clara la visión ombliguista de occidente (en este caso la de un autor de un gran imperio colonialista) y la simplificación de paises extranjeros (y más todavía si se trata de un país asiático) en contraposición a la intención de autodefinirse de oriente, repleto de notas y grandes esfuerzos por desentrañar conceptos harto complejos.

La obra de Kipling, como hemos mencionado, se trata de un breve pasaje de una obra de viajes mayor. Maupassant dijo una vez en referencia a los libros de viajes que, cuando alguien pasa una semana en un lugar extranjero, escribiría un libro, cuando viaja durante algunos meses un artículo, y tras pasar años y décadas no se atrevería a escribir ni una sola frase. Si los lectores de este artículo habéis leído o conocéis la obra de Kipling, sabréis que sus novelas de aventuras y sus libros de viajes describían una India pintoresca, salvaje y nada fiel a la realidad. No es extraño pues que el texto de Kipling describiendo Japón tras unos pocos días de visita al hacer parada en un puerto sea superficial, sobervio y repleto de ese juicio de valores cargado de generalismos y, en definitva, de ignorancia. Las bromas soeces y burdas sobre los japoneses también hacen presencia, convirtiendo el texto en algo incluso desagradable. Pero que esto no encaje como una crítica al libro, pues los editores han colocado esta primera parte al inicio del libro con una clara intención. ¿Es esto Japón? ¿Era así el país que visitó Kipling? ¿Por qué la superioridad inglesa para describir a unas gentes extranjeras siendo el invitado?

Es por ello que la segunda mitad de Japón, el paisaje del alma hace que la edición cobre sentido. En esta ocasión se trata del fabuloso ensayo antropológico y social de Inazo Nitobe titulado como BushidoEl alma de Japón. Este texto es una obra extraordinaria que considero incluso de lectura obligada para todo aquel interesado en conocer la idiosincrasia de la cultura japonesa. La obra de Nitobe es un análisis espiritual de su país, de su gente, de sus tradiciones y de su cultura. Bushido es una de las obras más profundas y didácticas que he leído en mucho tiempo, y desde luego uno de los textos más lúcidos e inteligenes que se han escrito sobre la espiritualidad de un país.

No deja de ser curioso que los temas sobre los que hable Kipling al comienzo del libro con superficialidad y sorna queden luego solventados con una impresionante habilidad lírica por Nitobe. Si tuviera que describir el modo de narrar de Nitobe diría exquisito, elegante y sofisticado. Con la lectura tanto del texto de Kipling queda remarcado que las caracerísticas del país para el escritor se construyen a partir de lo pintoresco y exótico. Es Nitobe quien, a partir de esta misma reflexión (recordemos que Bushido se escribió en inglés, para occidentales, no para japoneses), concluye que hay que humanizar esa parte pintoresca donde la mirada extranjera se posa.

En definitiva, creo que mi reseña puede dar a entender que Japón, el paisaje del alma es mucho más complicado y menos disfrutable de lo que es, y en definitiva y resumiendo se trata de un libro sobre viajes, sobre cultura y sobre Japón. La edición de Círculo de Tiza es estupenda, y el libro viene repleto de ilustraciones que acompañan la lectura. Esta es una recomendación un tanto especial, aunque ya sabéis que me gusta dejar caer libros poco usuales que se salen de la norma (aunque ya de por sí la literatura japonesa es poco popular, quitando a Haruki Murakami). Generalizar es humano, pero aquí va una reflexión sobre un extranjero hablando sobre un país ajeno, y un local hablando a los extranjeros sobre su país. En realidad, Japón, el paisaje del alma se resume a eso. Disfrutad de la lectura.

Share.

About Author

3 comentarios

  1. Es frecuente ver en la televisión de Japón programas en los que se ríen de los extranjeros occidentales (y no occidentales). Les hace gracia sus ocurrencias y su manera de hacer las cosas. Yo no me lo tomo a mal porque es reír por reír, sin mala intención, y en muchas ocasiones yo también me río.
    Recomiendo residir en un país durante un tiempo y mezclarte con la gente del lugar, porque eso te hace comprender que ni nosotros somos tan malos, ni ellos tan buenos.

    • Hola, Lady Fanny, en efecto, tienes toda la razón. De todas formas en el caso de este libro no va tanto por ahí. Estamos hablando de dos obras escritas en pleno apogeo del colonialismo y el imperialismo de Europa, donde todo lo que no fueran potencias europeas eran sociedades subdesarrolladas. El caso es que Kipling no solo se ríe de Japón, sino que lo describe con condescendencia, como quien habla de unos críos jugando en el parque, como algo anecdótico, inofensivo y sin importancia. Una lectura muy recomendable.

  2. No he leído el libro y no puedo opinar sobre él. Los países colonialistas (como Japón) siempre han tenido esa actitud condescendiente y paternalista con los pueblos que consideran inferiores. En este libro sólo se refleja una parte y eso es lo que no me acaba de gustar, da la impresión de que los japoneses no pecaban de lo mismo. Gracias por tu reseña. Un gusto leerte. ¡Saludos!

Deja un comentario