Memorias de una osa polar, de Yoko Tawada

0

¿Cómo ahondar en los mismos temas de siempre pero de una forma original? ¿Cómo explicar ciertos periodos históricos, los dramas más profundos de la humanidad, los miedos más oscuros? Existencialismo, historia, humanidad, son temas universales que vemos continuamente en la literatura. Y sí, todo está escrito y todo está hecho, y lo importante es el cómo, no el qué. Por eso creo que Memorias de una osa polar de Yoko Tawada (Anagrama, 2018) tiene un interés especial. Esta novela publicada originalmente en alemán en 2014 narra a través de la mirada de un animal, en este caso una osa polar, distintas etapas de la humanidad, así como reflexiones vitales y universales de la propia literatura.

Memorias de una osa polar está centrada en Knut, un oso polar que nace en el zoo de Berlín (inspirado por un oso real del mismo zoo, famoso por las fotografías de Annie Leibovitz para Vainity Fair) y en dos antecesores de Knut, su abuela que vivió en la Unión Soviética y sobrevivió gracias a los circos, y su hija (y madre de Knut), Tosca, una osa bailarina que vive en la Alemania del Este durante la era del Muro de Berlín y que mantiene una relación sentimental muy particular con su entrenador. El resto del libro toca descubrirlo, pues narra las vivencias y reflexiones de estas tres generaciones de osos polares cuyas vivas transcurren muy apegadas a los humanos. Además, todos estos osos tienen la particular habilidad de la escritura, y la novela intercala sus propias memorias con la narración del libro, algo que me ha parecido de lo más curioso.

Creo que describiría la novela como “literatura” a secas. Pero cuidado, esta descripción puede sonar demasiado seria, demasiado intimidante. Nada más alejado de la realidad, Memorias de una osa polar es una novela la mar de divertida. Personalmente esperaba algo más dramático, incluso trágico. No en vano comienza con una osa cachorra a la que le pone los grilletes en las patas por primera vez. Pero la novela está cargada de humor y de situaciones que, aunque son trágicas, no se presentan como algo oscuro y plomizo. Los osos de la novela tienen capacidades humanas, y aunque está ambientada en situaciones históricas reales, el fantástico es obvio. Estos osos y osas pueden leer, escribir y hablar con las personas. Incluso tener relaciones con estas.

La novela está repleta de ideas interesantes y lo cierto es que engancha al lector una barbaridad. Es cierto que el arranque es un pelín confuso, pero en pocas páginas la autora consigue que nos metamos en la historia y empaticemos con estos animales tan curiosos. Neonazis, racismo, xenofobia, fama, existencialismo y muchísimos más temas se exploran al mismo tiempo que realizamos un viaje en el tiempo por la Unión Soviética, la Alemania dividida y un Berlín moderno y actual. Una novela curiosa, original y poco común. Desde luego os aseguramos que Memorias de una osa polar es una lectura vibrante y emocionante, repleta de personajes caleidoscópicos y una historia de las que no se olvidan.

Share.

About Author

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.