Mary y la flor de la bruja, de Hiromasa Yonebayashi

0

Siempre es una buena noticia que se proyecte anime a las salas de cine. Indudablemente, Selecta Visión está haciendo un trabajazo a la hora de hacernos llegar películas de animación a España, tanto en DVD y BR como a las salas de cine. El pasado viernes se estrenó la última película de Hiromasa Yonebayashi (Arriety y el mundo de los diminutos, El recuerdo de Marnie), Mary y la flor de la bruja. El Estudio Ponoc, con varios integrantes del antiguo Estudio Ghibli, fue el encargado de darle vida a esta adaptación de The Little Broomstick, de Mary Stewart.

Mary acaba de mudarse a casa de su tía abuela, en medio del campo inglés. Sus ansias de aventuras, al principio negadas por la falta de actividades del pequeño pueblo, pronto se ven completas con el descubrimiento de una flor azul, que, al aplastarla sin querer, le concede poderes mágicos temporales. Mary se ve arrastrada hasta las puertas de la Universidad Endor, detrás de las cuales se esconde un mundo mágico y maravilloso, pero también lleno de secretos tenebrosos.

Mary y la flor de la bruja

Estudio Ponoc es una escisión de Ghibli y eso se puede ver claramente en los primeros segundos de la película. La animación, que no logra imprimir un estilo propio, junto con los temas que trata la película tienen todos los elementos de las mejores películas de Ghibli: Una discusión filosófica sobre los límites de la ciencia, paisajes espectaculares, magia y fantasía y un personaje principal que va creciendo y madurando a medida que también lo hace la película. Todos esos elementos están presentes en la película, pero no todos están bien usados.

Y es que se nota que Yonebayashi quiere hacer un homenaje al estudio que lo precede y tiene muchos detalles que pueden recordar a películas del estudio. Los robots, similares a las sombras de la bruja del pantano de El castillo ambulante. La protagonista, una mezcla entre Mei de Totoro y Nikky, la aprendiz de bruja. Universidades en el cielo, fuegos que hablan, pájaros asesinos creados con magia… Son detalles que llenan el film sin caer en la imitación barata.

Mary y la flor de la bruja

Sin embargo, la película no acaba de funcionar. La historia, pensada quizá para un público más joven, se queda en un plano demasiado básico y muestra sus cartas muy deprisa. Una cosa que me encanta de las películas de Ghibli es que son historias sutiles, que dejan hablar a sus personajes. Mary y la flor de la bruja no puede dejarlos hablar porque son personajes que no salen de sus tópicos: Los villanos son malvados, Mary es buena y pocos detalles más se dan a los personajes.

Al final, el problema que tiene la película, y que no tienen sus antecesoras, es que no llega al público. Es una historia bonita, pero no logra emocionar. No traspasa las barreras del simple entretenimiento. Quizá es que no lo necesita, pero teniendo en cuenta las películas anteriores del estudio del que viene Studio Ponoc, la película se queda algo fría. Y es que es inevitable compararla con películas del estudio Ghibli. No solo por sus referencias o el origen de los integrantes del estudio, sino también por la estética y la animación, tan parecidas.

Mary y la flor de la bruja

Mary y la flor de la bruja no es una mala película. Es entretenida, tiene una animación espectacular y contiene unas escenas increíbles. Pero al final el resultado se queda corto, un “quiero pero no puedo”. Una película disfrutable, pero no memorable. La creación de un nuevo estudio de animación siempre es buena noticia y ya tenemos ganas de ver la próxima película del estudio Ponoc, pues sin duda tiene mucho potencial.

Share.

About Author

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.