Representación femenina en el género: Yo crecí con Card Captor Sakura

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Hace un tiempo, con el estreno de la película de Wonder Woman, leí varios comentarios por Twitter sobre la representación femenina en la gran pantalla y lo que significaba para las nuevas generaciones la existencia de una película así. Ponían otro ejemplo (el remake de Los cazafantasmas) y comentaban que, aunque la película fuera mala, había dado un paso para aumentar la representación de figuras femeninas reales en un ambiente que, años atrás, se habría considerado puramente masculino.

Lejos de querer discutir sobre este tema, del que sé poco, quiero contaros la reflexión que tuve a partir de estos comentarios de Twitter. Pues las quejas de muchas de estas personas, mujeres en su mayoría, es que ellas apenas habían tenido figuras representativas en la ficción con las que poder empatizar dentro del género. Xena, la guerrera y poca cosa más. Tenían que salir de éste para encontrar figuras como Pippy Calzaslargas, Matilda o Mary Poppins. Deseaban haber crecido con la nueva oleada de películas que realzaban el protagonismo de mujeres fuertes e interesantes. Y entonces me planteé por qué yo nunca había necesitado una figura así. La respuesta me vino a la cabeza rápido: gracias al anime.

Utena

A los que tuvimos la suerte de crecer en Cataluña durante los 90 pudimos disfrutar de una cantidad muy variada de animes traducidos y doblados a la tele autonómica. Había un canal específico (K3), relacionado con Tv3, que retransmitía muchas de estas series durante todo el día. Sé que en muchos otros canales autonómicos han podido disfrutar de algunas series al gallego, castellano o euskera, pero comparando el número de series disponibles en un idioma a otro, estoy bastante convencida de que la variedad de animes para elegir en la televisión catalana era mayor (claro que es una opinión sesgada y acepto que me la contrastéis si tenéis informaciones que la contradigan).

Yo fui una niña de los 90 y como tal, crecí viendo estas series. Y había series en las que los protagonistas eran personajes masculinos (Cowboy Bebop, Dragon Ball, Shin-chan, Trigun, Orphen…) pero había muchas otras series que no. Yo crecí con Yawara (Cinturó Negre), Card Captor Sakura, Fushigi Yugi, Utena, etc. Series con personajes femeninos independientes, fuertes y heroicos, pero también vulnerables, humanos, reales. Ginger era la mejor judoca, pero solo quería ser una adolescente como el resto. Aún así, siempre acababa luchando por lo que creía y quería. Sakura tenía solo 10 años, pero aprendía el valor de luchar para proteger y ayudar a sus seres queridos. Todas eran mujeres jóvenes, muy reales, con las que yo me sentía identificada porque, además de su papel como heroínas, eran personajes con dudas que podían confundirme también a mi.

sailor moon

Independientemente de la calidad de estas series, que es discutible, eran series protagonizadas por personajes femeninos que luchaban, siempre a su manera, y dominaban su propio destino. Personajes en los que yo de pequeña me sentía reflejada, personajes que me representaban. De pequeña, podría haberte nombrado varias de mis heroínas preferidas y todas tendrían nombres japoneses. Para mí, ver una figura femenina fuerte en la pantalla era algo normal.

¿A qué se debe esta diferencia tan abismal? Aunque hay muchas variables que entran en juego aquí, considero que la presencia de creadoras en el mundo del manga es la más importante. En Japón y casi desde el inicio del auge del manga, las mangaka fueron una figura tan importante como el dibujante hombre. Cuando el manga empezó a tener relevancia y las editoriales japonesas vieron que el comic tenía filón, quisieron explotarlo. En vez de relegarlo a un nicho, explotaron la gallina de los huevos de oro. Y pronto se dieron cuenta de que si apartaban el comic de la mujer, estaban perdiendo un 50% de la población que podían ser posibles clientes. Impulsaron el shojo, un género dirigido hacia jóvenes adolescentes y con ello, impulsaron el papel de la mujer creadora, dibujante en el mundo del manga. Y aunque esto tiene trampa (en la época, era difícil que una mujer dibujara shonen de la misma forma que un hombre dibujara shojo, aunque existen ejemplos), lo que importa es que una gran parte del comic estaba escrita y dibujada por mujeres. Estaba dirigida a mujeres. Y las niñas que pudimos crecer con esos referentes, soñábamos con ser una magic girl, o una luchadora con espada, o simplemente una adolescente que quiere controlar su vida.

sakura card captor

Esto parece obvio, pero no se ve reflejado en la situación del comic europeo y americano. No es que antes no existieran lectoras o dibujantes de comic, porque siempre han existido creadoras de contenido y siempre han existido lectoras de este contenido. Pero era jodidamente difícil encontrar sus obras. Al contrario, existían pero eran silenciadas de la misma forma que lo eran las mujeres lectoras. El cómic, como la ciencia ficción, la fantasía, los juegos de rol o el metal, eran productos creados solo para hombre blancos heterosexuales.

Estamos empezando a cambiar esto. Poco a poco más niñas crecen con referentes como las chicas de Cazafantasmas o Wonder Woman. En el género occidental están empezando a entender algo que los japoneses (dentro de una sociedad que no deja de ser machista) se dieron cuenta hace 40 años: que un 50% de la población también puede estar interesada en la ciencia ficción, en la fantasía, en el cómic, en los videojuegos. Estas películas son importantes para las futuras generaciones. Lo que no sé si nos damos cuenta de lo importantes que fueron estas series para nuestra infancia. Al menos yo, después de escribir todo esto, sí lo hago.

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