La muerte del comendador, de Haruki Murakami

1

No lo voy a negar, no quiero ser hipócrita, yo entré a la literatura japonesa por Haruki Murakami. Lo había intentado con Kawabata y con Mishima, pero no conectaba. Y hasta que no leí mi primer libro de Murakami no comencé a sentir el gusanillo. Quizá sea por ese motivo, o puede que sea porque al fin y al cabo me fascina, que orbito alrededor de su obra y termino volviendo cada vez que sale un nuevo libro de Haruki Murakami. Por ello cuando se anunció la publicación en dos tomos de su nueva novela no pude evitar dejar el resto de lecturas para lanzarme a esta. La muerte del comendador (Tusquets, 2018) es una novela que reúne absolutamente todos los leit motivs del autor japonés. E incluso añade alguno nuevo a la lista/bingo.

La muerte del comendador es muy fácil de resumir: nuestro protagonista acaba de entrar en una profunda crisis. Su esposa rompe la relación con él, por lo que este decide marcharse con el coche sin rumbo. Él es pintor de retratos, pero uno del montón. Aunque nunca le ha faltado trabajo, no se considera especial. Al final acaba retirándose a la casa de un antiguo pintor (ya demente e ingresado en un centro) en lo alto de una montaña. Allí comienza un proceso interior de redescubrimiento unido a apariciones extrañas, vecinos todavía más extraños y sonidos de una campana de lo más lúgubre que procede del fondo del bosque.La muerte del comendador es una novela que aúna todos los elementos más comúnes del escritor: personajes sombríos y reservados, con personalidades de lo más raras y curiosas, entornos comúnes pero que rozan lo fantástico, apariciones imposibles que dotan al libro de realismo mágico tan característico del autor.

Los personajes del libro son atípicos, nuestro protagonista pasa por una durísima crisis, pero no reacciona con una visceralidad que nos pueda parecer común, sino que decide dejarlo todo, detener su vida y tomar aire. Se nota atrapado y necesita largarse. Tampoco es una persona que se detenga para recapacitar, sino que lo hace por el camino. Desde luego, otra característica es que es complicado de definir (muy de los personajes de Murakami). El co-protagonista, el vecino misterioso de nuestro protagonista es todavía más interesante. Tiene dinero a espuertas, ha comprado la casa vecina en la montaña por un motivo misterioso y desea un retrato del protagonista. Lo cierto es que esun personaje súmamente inteligente e interesante que me ha parecido fascinante a la vez que peligroso. La curiosa amistad que se forja entre ambos debido a la extraña situación que viven los dos hombres da pie a situaciones divertidas e intrigantes a la par.

El tono del libro, en general, es de un drama personal, pero en cierto tramo de la novela adopta una atmósfera de novela de terror/misterio interesantísimo que me recordó a la novela de Un despiadado país de las maravillas. Lástima que este tramo dura poco y se soluciona en un centenar de páginas, porque el cambio me emocionó muchísimo. Por otro lado, la novela no termina, sino que se detiene sin más al final de un capítulo. La edición de Tusquets es la primera mitad de la novela que se publicó en un único tomo en Japón. Me pregunto si la decisión de dividir el libro en dos y hacernos esperar varios meses para la conclusión se debe a un tema de derechos, o a una decisión comercial. Por mi parte, hubiera preferido tener el libro completo (ya no solo por el tema económico, sino porque la historia se queda colgada). Para añadir una nota negativa al propio texto de Murakami, quizá destacar que en numerosas ocasiones se hace pesado y lento. El autor tiende a repetir una y otra vez la misma información o las mismas reflexiones y en un libro de 500 páginas termina por hacerse tedioso y el lector (en este caso yo) pasa ciertos tramos en diagonal. He tenido la impresión en alguna ocasión que el libro había sido escrito para publicarlo en una revista a modo de folletín. En conclusión, y a la espera del siguiente volumen, ha pasado a ser una de las novelas de Murakami que más he disfrutado. La muerte del comendador tiene sexo extraño (vaginas succionadoras, tal cual), situaciones de tensión, misterio, intriga, personajes oscuros, una trama que engancha y una narrativa fluida. Si os quedásteis con ganas del Haruki Murakami de 1Q84, vuelve con fuerza en La muerte del comendador.

Share.

About Author

1 comentario

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.