Las protagonistas del anime

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A la mayoría de nosotros no nos costaría ni 10 segundos nombrar entre 5 y 6 héroes protagonistas de series o pelis anime: Goku, Naruto, Bebop, Kaneda, Saitama. Bingo. Pero ¿y heroínas? Las hay, y muchas. Sin ir más lejos, en los 90 (década en la que crecí) la mitad de animes que se ponían en TV3 estaban protagonizados por heroínas. Una joven experta en judo. Una guerrera mística. Una chica que usaba sus poderes mágicos para capturar cartas. Una cíborg que lucha contra el crímen en un futuro ciberpunk. Pero tengo la sensación que a menudo nos olvidamos que hemos tenido gran cantidad de referentes (y seguimos así) en el anime, así que con este artículo, el equipo del Peso del Aire nos hemos reunido para rescatar algunas protagonistas del anime que han supuesto un antes y un después, referentes o simplemente mujeres que nos dejaron huella.

Elección de Estel·la: Sakurako-san 櫻子さん (Sakurako-san no Ashimoto ni wa Shitai ga Umatteiru)
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Para una semana dedicada a la presencia de la mujer en el anime, no podía dejar que un personaje así pasara desapercibido. Aunque su anime pasó la temporada sin pena ni gloria, ‒al menos para muchas personas‒, la impronta de este personaje me dejó personalmente fascinada: Sakurako Kujou. ¿Puede haber algo más inusual que una protagonista enamorada de la osteología, y con una capacidad deductiva fuera de lo normal? Así es, Sakurako-san es consciente de su excentricidad y su fascinación por la muerte. No obstante, este anime, basado en las novelas originales de Shiori Ōta, no se limita a convertirla en una personalidad sin trasfondo o sentimientos; sino que a través de la precoz muerte de su hermano menor veremos el trauma del pasado plasmado en la protagonista, mientras ella trata de centrarse en una serie de sospechosos asesinatos que podrían estar conectados.

Además, podemos decir que su belleza recae quizás en un atractivo andrógino o intergénero, donde su compañero y asesor, Shoutarou Tatewaki, con un carácter más desconfiado y candoroso, ejerce de personaje secundario. Es decir, una situación inusualmente invertida, en lo que respecta a los roles clásicos de animes de suspense. En resumen, ya sea por sus palabras, sus gestos o su diseño, lo cierto es que es una protagonista cautivadora como pocas otras. La confianza que Sakurako deposita en su trabajo, y su chocante personalidad, contrarrestan bellamente con las heridas que arrastra desde la niñez. Sakurako es todo un ejemplo de mujer intelectual y fuerte, pero también es ineludiblemente humana.

Elección de Isa: Yukino Miyazawa 宮沢 雪野 (Kareshi kanojo no jijo (Karekano))
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Aunque para mí hay multitud de personajes de anime que podrían estar en esta lista, he elegido a Yukino por  dos razones. Una, es la nostalgia, y es que Yukino fue de los primeros personajes que realmente me impactó cuando era pequeña. Además, Karekano tiene un significado especial para mí, siendo el primer manga que compré y acabé. La otra razón es  que creo que es un personaje muy peculiar, que se aleja de todos los clichés del género. Yukino es una persona que busca ser el centro de atención en todo momento y es por eso que se esfuerza por ser la mejor en todo en el instituto: La mejor alumna, la mejor amiga, la mejor deportista, la estudiante más guapa… Todo eso cambia cuando se encuentra con Soichiro Arima, alguien que hace todo eso y que además, lo hace sin esfuerzo.

Yukino es un personaje fascinante, muy complejo, que evoluciona muchísimo durante toda la serie. Es una mujer inteligente, independiente y muy fuerte. Aunque la serie se centra en la dinámica entre ella y Soichiro, Yukino brilla con luz propia. Sin duda, para mí es un personaje a tener en cuenta, por marcar una revolución en el shojo, demostrando que no todas las protagonistas del género tienen que ser de un estereotipo, sino que también es posible hacer historias románticas con personajes complejos, tridimensionales y fascinantes.

Elección de Dani: Kiki (Kiki’s Delivery Service)

Kiki

Hace poco que disfrute por primera vez de Nicky, la aprendiz de bruja (1989), una de las primeras películas de Hayao Miyazaki con su estudio Ghibli. A decir verdad, gracias a Miyazaki podría hacerse tan solo un especial de personajes femeninos en el anime con sus creaciones. Pero creo que Nicky no es un personaje tan conocido por todos. Esta pequeña niña con poderes retrata de manera singular y buen rollera lo complicado que es conciliar la vida personal con la laboral. El agotamiento que supone poder sobrevivir económicamente a fin de mes en detrimento de un talento y creatividad que se van perdiendo. Nicky nos enseña la importancia de cuidarnos, de tomarse respiros para enfrentar las grandes cosas de la vida. Y a la vez, encarna valores como la solidaridad y amistad como pocos. Un valor seguro.

Elección de Esther: Sophie (El castillo ambulante)

Sophie 

Lo que encuentro interesante de este personaje extraído de las novelas de Diana Wynne Jones y moldeado por Hayao Myazaki no es solo que el peso de toda la película cae prácticamente en sus hombros si no su carácter dual. Sophie se nos presenta como una hija responsable que se desloma para que el negocio de su familia salga adelante sin permitirse salir ni pasarlo bien, desaprovechando así su juventud. Es en el momento en que la bruja del páramo la hechiza y la convierte en una mujer de setena años que, escapando para no ser una carga para su familia, se permite reírse de ella misma, se vuelve más cercana y valiente, con ganas de vivir y afrontarse a los peligros con valentía y humor. Prácticamente sin decirlo, Miyazaki nos muestra un personaje con alma vieja encerrado en un cuerpo joven que justo cuando hechizan su físico y le roban años, se permite vivir de verdad, aprendiendo, equivocándose, buscando su camino y, sobre todo siendo la parte más activa de la historia y de su propia vida. Sophie sigue dudando y a veces pierde la confianza en sí misma (justo son los momentos en que más vieja y encorvada se nos muestra) recordando así que en su evolución, no es perfecta si no que es un personaje con sus matices y su complejidad.

Elección de Pablo: Lady Eboshi (La princesa Mononoke)
Lady Eboshi

Lady Eboshi es uno de los personajes antagonistas más logrados de Miyazaki por su complejidad moral y sus motivaciones, que hacen de ella una de las mujeres más fascinantes de la animación japonesa. Es la líder de la ciudad del Hierro, una población industrial creada para acoger a sectores oprimidos de la sociedad como las prostitutas y los leprosos a los que Eboshi ha empoderado. Sin embargo, esta ciudad libre de discriminación necesita ser defendida de otros territorios que quieren adueñarse de su prosperidad. Y es por su defensa que Lady Eboshi se enfrenta a las criaturas del bosque: quiere extraer los recursos necesarios para mantener su paz a costa de la erradicación del bosque. Sin duda, Lady Eboshi está equivocada, y muestra arrepentimiento por el daño causado al final de la película. Pero, ¿cómo no empatizar con una mujer que ha dado su vida por crear y proteger una utopía libre de desigualdad y dolor?  El fin no justifica los medios, pero Eboshi muestra que a veces, en la vida de los seres humanos, no disponemos de una alternativa buena en sí misma, y para preservar la paz en la sociedad se pueden tomar decisiones que dañan a terceros.  ¿Y no es eso parte de la vida?

Elección de Alex: Akane Tendo (Ranma 1/2)
Ranma

Ranma 1/2 fue un anime esencial en mi infancia. No solo es una serie creada por una mangaka, sino que está repleto de personajes femeninos que se salen de la norma, y protagonizada por un personaje que simboliza o representa a los trans (Ranma puede cambiar de sexo según la temperatura del agua). Pero un personaje que me alucinaba y me dejaba siempre embobado y con una sonrisa en la boca era Akane Tendo. Esa chica decidida, sin miedo, fuerte y echada para adelante. ¡Por fin un personaje me recordaba a mi madre! Si habéis visto el anime sabréis que Akane es la prometida (matrimonio concertado) de Ranma, pero además es una mujer increíblemente fuerte. Es curioso, porque a menudo Ranma se rie de ella llamándola marimacho, algo común en los 90, y precisamente era algo que ella adoptaba para hacerse más fuerte. Akane Tendo fue un referente para mi yo de los años 90, porque una chica no tenía que saber cocinar, ni ser servicial, ni hacer caso de lo que dijeran los hombres. Akane podía valerse por sí misma. De hecho, lo hacía.

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